Empresa vinculada a Ninfa Cantú no aparece en sus declaraciones patrimoniales de tres años
Un registro mercantil atribuye a la exsecretaria de Economía de Tamaulipas una participación cercana al 99% en Fémina Comunicaciones, sociedad que no fue identificada en sus declaraciones de 2023, 2024 y 2025.
\ Ciudad Victoria, Tamaulipas.— Una nueva discrepancia entre registros empresariales y declaraciones patrimoniales coloca bajo escrutinio la información presentada por Ninfa Cantú Deándar durante su gestión como secretaria de Economía de Tamaulipas.
De acuerdo con un reporte de investigación elaborado a partir de documentos del Registro Público de Comercio, Ninfa Tomasa Cantú Deándar aparece como socia mayoritaria de Fémina Comunicaciones, S.A. de C.V., con una aportación registrada de 19 mil 800 pesos, frente a los 200 pesos atribuidos a otra accionista.
La distribución equivale aproximadamente al 99% del capital registrado en el documento analizado, lo que representa una participación ampliamente mayoritaria.
Una empresa que no aparece en sus declaraciones
El documento mercantil, inscrito el 11 de febrero de 2015 bajo el folio 1678, contrasta con las declaraciones patrimoniales de Cantú Deándar correspondientes a 2023, 2024 y 2025.
Según la revisión documental, Fémina Comunicaciones no aparece entre las participaciones empresariales reportadas por la exfuncionaria durante esos ejercicios.
La diferencia resulta relevante porque las declaraciones patrimoniales y de intereses tienen como propósito transparentar los vínculos económicos de los servidores públicos y permitir la identificación de posibles conflictos de interés.
Además, una presentación biográfica publicada en 2015 ya identificaba públicamente a Cantú Deándar como presidenta de Fémina Comunicaciones, lo que aporta un antecedente adicional sobre su relación con la sociedad.
¿Qué pasó con esa participación?
Ninfa Cantú conservaba su participación accionaria durante los años en que ejerció el cargo público.
la diferencia documental exige una explicación clara
El caso se suma a los cuestionamientos sobre la consistencia de la información patrimonial de la exsecretaria.
La transparencia de una funcionaria pública no termina con presentar una declaración: también requiere que sus vínculos empresariales puedan verificarse y explicarse.